domingo, 17 de julio de 2011

PORQUE ES IMPOSIBLE

No es fácil encontrar el principio cuando todos los días está latente el final, pero no pensar en ti, es más difícil. Vivo con la tentación de hablarte a solas, sólo conmigo, sin ti, sólo con tu imagen y dejar frente a ti descubiertos mis deseos, todos, los fallidos, los escondidos, los atrancados, los que se han ido quedando hasta el último, porque es imposible tenerte. Fantaseo contigo en todo el extenso sentido de la palabra fantasía, recorro tus fotos archivadas en el disco duro de mi mente que he nombrado corazón, y cuando menos lo pienso surge de nuevo esa necesidad de hablarte, de no quedarme callado y regreso a ti, a toda tu historia, a tus recuerdos, sobre todo en los que aparezco, busco un punto para escribirte y me pierdo en uno de tus lunares, los que he visto y entonces cierro los ojos e imagino los que no he visto.

viernes, 20 de mayo de 2011

YO NO CREO

Yo la neta no creo que se vaya acabar el mundo mañana. Me pongo a razonar un poco y digo: si se fuera acabar, ya se hubiera empezado acabar a principios de mes ¿no? ¿A poco se va acabar todo de un chingazo y en un solo día? Ya se hubiera escuchado en las noticias: Desapareció el Polo Norte junto con Estados Unidos y su estatua de la libertad, se incendió gran parte del continente africano, Asia se achicharró… pero nel, yo no he escuchado nada. De seguro mañana otra vez llegaré, abriré mi msn, luego mi mail, después el twitter, buscaré ver algunas noticias, y entonces checaré que contactos están conectados… así que aquí nos vemos mañana y si no nos vemos, es que ya valió madre.

sábado, 9 de abril de 2011

OLIENDO A TEIBOL

Y que me habla aquel vato, que me dice:

¿Qué pedo pinche Nan cómo andas?

YO: Chido wey, chido ¿tú qué onda?

¿A qué horas sales del jale?

YO:Como a las 7:30 ¿qué traes o qué?

¿Unas chevecillas o qué?

YO:Sobres wey cáeme, de aquí nos vamos.

Pero e wey vamos a un teibolcillo que está chido, ahí voy yo.

YO:Simón wey, simón sí se hace.


Si no es porque sabía quien me estaba hablando, les diría que esta llamada venía directo desde el cielo, que fue un ángel, quizás mi angelito de la guarda que le gusta ir a los teibols. Así que dieron las 7:30 y me fui derechito. Con santo y seña llegue al teibol pactado, mi camarada ni pasó por mí. Adentro tope a aquel vato, que por cierto ya estaba muy acomodado en primera fila. Además de él también el mesero me estaba esperando. Este wey ya algo más habituado a esos lugares pa´pronto que pide una promoción para los dos. La promoción es que te dan dos cheves a precio de una, ¡¡a conmadre no!! Además te ponen un tazoncito de limones. Total que ordenó la primera. Como una crónica maña, limpie el pico de la botella y le di el primer buche a mi tecate light, que por suerte estaba bien helada, sabrosa. Di un vistazo a todo a mi alrededor, creo que a veces el show está en otro lado y no en el escenario, así que como una vieja costumbre me puse a escanear todo el lugar muy despistadamente mientras le ponía poquita sal a mi limón. A mi compañero se le veía la cara muy iluminada no tanto por el fosforescente de los focos sino por una tremenda sonrisa, había un júbilo muy especial en su rostro, un gusto, una alegría como cuando un niño llega a una juguetería. La trataba de esconder bajo una leve seriedad pero le era difícil ocultarla. Se me hace que hasta se le había olvidado que llevaba un invitado. Yo realmente estaba disfrutando los tragos que le estaba dando a mi cerveza, no estaba tan atento al espectáculo, se me hizo más interesante una película que estaban pasando en las pantallas, una de Gael García en la que anda en una isla, comiendo frutas tropicales. No se veía nada chido.

Ya habían pasado unos cuantos minutos, para ese entonces llevábamos tres promociones, o sea tres tecates light cada uno. El DJ presentador o quien sabe como se le diga a ese wey, presentó a la siguiente lady (que por estar viendo la tele no escuche su nombre). Algo me hizo voltear a la pista y ¡sopas! como cuento de hadas, que va subiendo muy despacito las escaleras una sirena, una diosa, yo creo que muchas de las rolas colombianas están escritas para mujeres hermosas como ella (según yo me puse a tratar de imaginar su nombre real y me imagino que se ha de llamar Yaneth, no sé porque pero ese nombre se me vino a la mente), entonces la vi, se parecía a Jennifer López, así con rasgos como indios, como peruanos tipo como Madeinunsa. No pude hacer más que interrumpir los tragos que estaba gozando tanto. Se robo mi mirada y mis ojos se convirtieron en una de esas redes, que lo cazadores usan para capturar leones, tigres o panteras en la selva, la atrape toda, completita. Subió y le pusieron una rola de reggaeton, las fantasías viajaron, volaron, todas fueron a parar a esos ojos indios. Sin lugar a dudas es lo más bello que he visto en esos pinches lugares. Hasta su uniforme estaba lindo, era rojo pasión. En ese momento todo desapareció: las chicas que estaban haciendo fila, los meseros, los señores calenturientos con chicas trepadas en sus piernas, las pantallas, la película del Gael, las cheves, los limones y hasta mi camarada con la mente lo desaparecí, bye se esfumaron. Ella era bella, infinitamente sensual. Aunque la belleza al fin de cuentas es relativa, quizás para todos los espectadores sólo estaban viendo a una vieja más, bailando, ayudándoles a deshacerse del estrés o de su calentura. A mí lo que me volvió como medio loco fue su forma de bailar. Sí todas bailan, pero no todas bailan igual, no me dejarán mentir pero a poco no hay chicas que se les ve en la cara que lo están haciendo a huevo, porque no les queda de otra, tristemente lo hacen por la lana. Pero mi J-LO teibolera no, ella no es un teibolera como todas. Empezó la música, la diosa comenzó a bailar, su cuerpecito se movía como una hoja en el viento, como un caballito de mar, como una cobra hipnotizada por el sonido; se le notaba en su lindo rostro con rasgos peruanos que lo estaba disfrutando, gozando. Su sonrisa desprendía destellos casi celestiales que a un mortal como yo, fácil lo pueden mandar de paseo al otro mundo. No cabía en su boca esa sonrisa tan provocativa, tan sexy, llena de alegría, (dije: ¡no mames! Que feliz se ve, y de premio al final de su jornada le darán su buena feria). Inevitablemente comencé a sentir un cosquilleo que recorría todo mí cuerpo, pero que se intensificaba específicamente en una parte que no puedo mencionar.

Ella estaba en su flow, su vida, toda entera estaba puesta ahí, arriba de esa pedorra pista de baile con un tubo en medio, lo estaba disfrutando, se le notaba en sus ojos que toda su existencia y su ser estaban ahí, todo su flow, engentada, conectada el alma a su cuerpo, como cuando un carpintero empieza a trabajar a cortar y medir la madera y de pronto empieza a silbar y a tararear: Amorcito corazón, yo tengo tentación de un beso… como cuando se veía a Ana Gabriela Guevara corriendo los 500 metros y su cara no se movía para nada, nada, ni un solo gesto, en ese momento en que no existe nada más que hacer lo que tanto nos gusta, la energía fluye, la vida se concentra en una sola cosa, en este caso, bailar. Yo me la imaginaba soñaba y soñaba… entonces comprendí el sentido de aquella frase que dice: “ ¡¡Yo con esta vieja si me caso cabrón!!” Lo pensé a lo largo de 30 segundos, en serio, porque sinceramente no me la imagino despidiendo todos los días por la mañana a mi hijo Adriancito, persignándolo y dándole su loncherita y un besito antes de subirse al transporte que lo llevará al kínder, tampoco me la puedo imaginar echándome mis taquitos de harina, de jamón con huevo y frijolitos, bien enrrolladitos en bolsa de lonche, menos la veo allá en casa de mi Abuelita, recibiendo el año nuevo regalando playeras o paquetes de calcetines y recibiendo a cambio regalitos, bolsitas, o alguna bufanda tejida a mano por alguna de mis tías o ya de plano unos aretitos, porque de seguro me tendría que acompañar al intercambio que se hace con mis primos los Guardiola, no … la neta no, más bien me la imaginaba complaciendo todos y cada uno de mis tan placenteros caprichitos y convirtiendo mis fantasías en realidad, por eso al llegar al segundo número treinta volví a este mundo, para despabilarme le di otro buche a mis tecate light.

Me acorde de una chava con la que andaba que me decía: si papito, lo que tú quieras, todo, todo contigo y yo como siempre he sido muy escéptico pos dije a ver si es cierto, y en una de esas que le digo a ver báilame, y que me dice: ¡Aaay no!, ¿cómo crees?, yo no sé bailar así, no, no, ¡que oso!. Mi respuesta fue automática: ¡¡utaa madre!! ¿Pos no que lo que yo quisiera? La neta no me llama mucho la atención eso de los bailes eróticos, no es un lugar donde habiten mis fantasías, ni siquiera pasan cerca, más bien yo quería ver qué onda, que pasaba, como se veía, ya saben cómo es el mexicano de curioso. Aunque no sé porque me sorprendí tanto, si ella misma una vez también me dijo: ¿Oye mi amor y tú has ido a un teibol? Y yo como no entiendo la lección, así de una, como la pregunta fue a rajatabla que le contesto: sí, simón, sí si he ido, (pos le dije la neta), que se me espanta la muy loca (ya me imagino, como si le estuviera contando a una monjita), que se me indigna, que me dice: que grosero, descarado como lo dices así nomás, y yo ¡achinga! pos que querías que te hiciera una poesía, que te declamará o que pedo, además me preguntaste y te dije la verdad, así soy yo. Le dije pos sí, tengo 26 años, ¿qué quieres?, me hubiera dado más pena decirte que no a esa edad, además hasta tu papá ha ido que no haga pendejo, bueno eso nomás lo pensé. Lo que pasa es que esa morra tenía su realidad distorsionada y muy de la chingada. Yo estaba como que en este mundo y en otro paralelo, ya empezaban a relajarme las cheves. Ya se me estaban perdiendo hasta las horas del reloj, mi colega, digo camarada que me dice: Ya vámonos wey. Y sin más opción le caímos. Ya estando esperando el cambio del pago de las las cinco promociones, le di el último beso a la cheve, me vi en medio de eso minuto en que uno se pone a reflexionar sobre la vida: ni parece que fuera todavía el mismo día, que nació mal parido, había estado gacho, pesado, de esas veces que quisieras tener cuatro manos, cinco pies y poder correr más veloz que un puma, que las horas tuvieran al menos unos 90 minutos, que la gente fuera un poco más tranquila y comprensible, de esas veces que me hubiera gustado haber nacido con el don de la paciencia o al menos con esa habilidad de tirar a león a la gente que viene a este mundo nomás a joder. Caminé estresado, anduve tenso casi toda la tarde, eso me obligo a que estas horas esté saliendo de un teibol. Ya en camino, un poco más tranquilos, relajaditos, y como no era muy noche salimos a buscar un taxi. Ya trepados, el taxista empezó con su charla de siempre: Listo amigo, ¿de la chamba o de la escuela?, y yo ¡uta! de ninguna de las dos. Haciendo cuentas ese día creo que salí ganando. Del teibol me traje en mi mente y para siempre a esa J-LO teibolera con rasgos peruanos. Al chile también me quede con las ganas de seguir dándole más tragos a mi cerveza. Y una cosa había quedado bien clara en mi cabeza: Ella, mi india peruana es más feliz que todos los que estaban (o estábamos) en ese apestoso y pinchurriento lugar, estoy seguro. Y además que por primera vez en mis 28 años siento y lo puedo decir con todo mi corazón: Esas cheves sí me las merecía.

jueves, 17 de marzo de 2011

ESO PASA CUANDO UNO SE ENAMORA DE LAS COSAS.

Después de unos años, más o menos como cuatro, por fin me pude comprar unos tenis ASICS. Por azares del destino no me había podido hacer de ellos, sencillamente no se había dado. A veces traía lana y no había, a veces los veía pero no andaba buscando tenis y así viceversa, además como ni tengo amigos ni parientes que vayan al otro lado y encargárselos, pues nomás no me podía cumplir ese gustito.
Pero aquel lunes amanecí sin mucho jale, y me fui a pajarear un rato ahí por Interplaza, y que los voy viendo, y luego luego dije ¡¡¡aaaa su madre!!! Sonaron campanitas a mí alrededor. Así es como los ando deseando desde hace mucho. Casualmente en ese rato no tenía ni un peso partido por la mitad, ok, traigo tres dólares en mi cartera que según son para la buena suerte y como mi suerte está jodidisíma, traigo tres. No los completaba como quiera. Me fui caminando con ojitos de enamorado, dije: por fin ya vi donde los venden. Sólo me faltaba lo mero bueno, ya tenía todas las ganas de comprarlos, toda la ilusión, la intención y hasta los pantalones con que me los iba a poner, nomás que me faltaba la lana, casi nada. Así que ni pedo, no tenía más opción que asaltar un Seven o un Oxxo, ja, na no es cierto; había que echarle más ganas al jale y si no, pedir un préstamo a mi carnal (que fue lo que hice). Le dije: E wey, préstame pa’ unos tenis, un día te los pagaré. Como él comparte conmigo ese vicio por comprar tenis, me comprendió, claro le tuve que contar que eran unos ASICS s, que nunca los había visto, que estaban conmadre, que me los iban a ganar; le di todas mis razones sentimentales. ¡Listo, me hizo un paro! Luego de una semana y media me compre mis tennis ASICS. Bien recuerdo el speech del vendedor. El vendedor seguro que muchos lo conocen, es el enanito que tenía un puesto bien chingón de tenis en el puente, pero con el huracán Alex se tuvo que cambiar de punto. De hecho en el puente el wey se creía muy machín, te atendía en mal pedo, pero por el trato que me dio ese día, creo que la renta que ha de estar pagando el puto ya lo hizo cambiar. Cuando llegue ahí, ya había otros Puma que también estaban bien padres, el Chaparrito se me estaba desesperando, que me dice (con el afán de cinchar la venta): yo te recomiendo estos TIGER (ASICS), los Pumas seguro después traigo más, pero estos TIGER es difícil que los vuelvas a encontrar. Sentí miedo, me sentí en peligro, amenazado, así que me dije: no mames es ahora o nunca, y¡¡sobres!! Que me compro mis ASICS TIGER. Mis seres queridos me los chulearon mucho, yo estaba seguro que había hecho una buena compra. Mejor dicho una compra perfecta. Yo andaba feliz y contento con mis tenis.
Siempre he pensado que cuando uno quiere algo lo cuida, así que un triste día que se me enmugraron muy severamente, me vi en la necesidad de lavarlos. Con el afán de tenerlos cuidaditos y bonitos, igualitos como cuando los vi por primera vez. Tenían un polvo como muy pegado, por más que le tallaba seguían igual, así que le seguí tallando, y tallando. Los puse a secar, cuando regresé ya estaban casi secos, ¡¡pero lo azul estaba despintado!! ¡Alabao sea el señor! no mames, ¡no mames!, ¡¡no mames!!, no podía dejar de repetir lo mismo, esa frase que casi siempre significa que algo grave ha sucedido. Los tallé otra vez para quitarle la pintura azul que se corrió sobre la tela blanca y nada, nada. Los remojé en agua limpia a ver si se limpiaban, los puse a secar de nuevo. Después de un rato fui a verlos, ya nada se podía hacer. Un vacio se hizo en mi corazón. ¡chingale pos ni pedo! Hay que ser fuertes. Así me los puse otros dos días y no, ya no eran los mismos. Se veían como las chicas lindas cuando por tanta lágrima se les corre el rímel debajo de sus ojitos. Había que salir de esta.
Pobre de mi corazón, que en lo que va del año, ha experimentado el mismo sentimiento ya dos veces. Resignación, esa es la palabra, había que sobreponerme a esta sensible pérdida. Resignarme así nomás porque sí, prácticamente a huevo, no fue cosa fácil, fue más bien súper difícil, como sacarle la raíz cuadrada a 2 sin calculadora, como perder el partido por el descenso, como despertar en la mañana sabiendo que no hay esperanza de que llegue la tarde, como amanecer de luto en domingo. Fue como revivir aquella tristeza que sentí cuando aquella chica tan bella y tan linda gente, de pronto no quiso quedarse más a mi lado. Sin más que hacer había que amarrarse los calzones y aguantar vara; como la quiero había que dejarla que se fuera.
Pero que duro fue acostumbrarme a su ausencia, a no volver a verme en sus ojos, a no besar su cara, sus mejillas, sus labios, a no escuchar más su risa, privar a mis oídos de sentir su hermosa voz. Ahora me tocaba buscar lo que sea para rellenar ese hueco en el alma. Que cruel fue ver una y otra vez sus fotos en el feisbuk (masoquismo también), tener a la mano sus números en mi celular, era hora de buscar algo bueno en mi vida que llenará ese boquete que se hizo en mis horas, en mis días, en mis pensamientos, en los versos tachoneados en mi libreta y mis hojas sueltas, tenía que tapar ese hoyo negro que me ha sobre poblado de hondos suspiros.
Aunque he de decir que ahora que la veo, creo que sí se tenía que ir. Ella tiene que volar por sus cielos, respirar aire fresco todos los días, renovar su alma cada vez que sale el sol, ser libre como mariposa en primavera, viajar sin rumbo en medio del mar, como balsa que escapo de sus amarras, estrella fugaz que pasa en frente de mis ojos sin darme tiempo para pedir un deseo, como un pez, como un niño en la alameda. Porque la quiero había que dejarla que se fuera.
Después de pasar por todo ese proceso tan doloroso de desprenderme y dejar ahí en un rincón mis tenis ASICS, ahora venía la tormenta y empezar a buscar un bálsamo para la herida, o de plano comprar cicatriciur o baba de caracol, buscar cerrar en un dosportres esa zanja en forma de cortada y remendarme el corazón, que desde que ella se fue no late como antes.
Uno no entiende que no es bueno para la salud amararse y enamorarse tanto de las personas, perdón por el pleonasmo, porque cuando se habla de enamorarse se entiende que hay un exceso, un empelotamiento sobrenatural. Tal vez porque se quiso mucho y se deseo en demasía. Y es complicado así nomás de buenas a primeras decirles adiós, uno se resiste al dolor y tranquilamente se sufre. Quizás sea peor enamorarse de las cosas, ya ven como es uno de enamoradizo, además medio cabra, y en lugar de pasar por ese dolor del duelo y ver ahí mis tenis tan chidos, olvidados haciéndose viejos, porque yo sabía que ya no me los iba a poner, mejor decidí tomar el camino fácil… me fui a la Pulga Mitras, busque otros tenis. Ya tría en mente unos PUMA bien chingones. Los busque, pero no los hallé, era tanta mi tristeza que el malestar ya no me dejaba, así que me precipité y fui en pleno miércoles, que según los locales ya estaban abiertos, pero no. Ya cuando venía de regreso buscando la salida, con la misión sin cumplir, algo me hizo voltear, fue cuando vi a lo lejos un puesto abierto con unos tenis chidos, eran unos PUMA azules con negro muy chingones diría yo. Y listo, me los probé, no deje que me enseñaran más, ¿Cuánto? Simón, me convertí en su dueño. Otra vez volví a respirar sereno, satisfecho, aliviado, una parte de mi se sentía curada, parte del vacío se había llenado, está vez el remplazo me hacía sentir mucho mejor.
Pero el domingo pasado otra vez me di una vuelta por Interplaza, como es mi sana costumbre además inevitable, me dije: hay que ir a ver los tenis. ¿Ahí no que cuando vas a Interplaza y que subes las escaleras eléctricas así a mano izquierda lo primero que se ve es el puesto del chaparrito? Que subo y al voltear a ver los tenis, lo primero que vi fueron unos tenis ASICS TIGER. ¡¡Chingadamadre..!! pinche enanillo mamón.

Ya ni llegué, de ahí mismo me regresé.



LOS ASICS TIGER (los chidos)


Mis ASICS (los despintados)



Los PUMA (el reemplazo)



sábado, 30 de octubre de 2010

AHORA RESULTA QUE NO VALE EL DINERO.


Por más que le busco y le busco no le hayo sentido por ningún lado, simplemente no tienen razón, según yo. La única razón es que quieren que les demos nuestro dinero. ¿Cómo se le llamara a la mezcla de impotencia, desesperación y coraje? Deberíamos buscarle un nombre que sea exacto, que llegue más allá de una rayada de madre, por más grande y sincera que esta sea. Una palabra que tenga gran impacto para decirse una sola vez, porque ya les raye su madre unas 30,000 veces y se las sigo rayando conforme sigo escribiendo, y no gano nada. Imagínate que le digas a alguien: Chingas a tu madre y que no sea suficiente. La forma más decente de llamarle a esto es: Una arbitrariedad. Total que una mañana, ya un poco avanzada, eran como las 11, checaba el periódico como todos los días y que me encuentro con una noticia:

A LAS PERSONAS QUE NO HAYAN SACADO SU TARJETA FERIA, SÓLO TIENEN HASTA EL 10 DE NOVIEMBRE, O SE LES COBRARAN 10 PESOS DE MULTA.

¡¡¡Aaaa chinga..!!! ¿Y Por qué?… aunque no crean estuve tratando de no decir más maldiciones. Pero es una vergüenza, este pedo es una vergüenza. Para esto, todavía faltaba que nuestro flamante Gobernador diera su autorización… y claro el Sr. Gobernador la dio. LA TARJETA FERIA es una compañía privada, de prepago con la recargas una tarjeta, y cando subes al camión la pones en una maquinita y ¡listo! le pasas sin pagarle y te libras de verle la cara al operador. Según ellos su mecanismo ayudará a los pasajeros a que los pinches choferes no se claven las feriecitas. Pero para adquirir la mentada tarjeta no nada más es de ir y pedirla, no, además tenemos que pagar 20 pesos, y luego recargarla. Es algo que no pedimos, que nos quieren encasquetar y ¿aparte tenemos que pagarles? Neta si no es una gran rayada de madre ¿Entonces que se dice en estos casos? La cosa, es que la gente no quiere sacar la tarjeta porque no le ve ningún beneficio, entonces vienen los weyes estos y le dicen al Gobernador: Oye tus ciudadanos no quieren comprarme la tarjeta y yo ya le invertí en maquinitas y toda la mercadotecnia, ¿Cómo le hago? Tenemos que sacar lo que metimos. Así que les vamos a cobrar por no haberla sacado, así mero. O sea es como cuando dicen: Chinge su madre el que me vea…. Y el que no también. Así, igualito, si sacamos la tarjeta nos van a cobrar y si no la sacamos también nos van a cobrar. Es una jalada, una tranzoototaa por donde se le vea. Nomás échale números: Todas las personas que van a tener que sacar la tarjeta, ahora multiplícala por 20 pesos y ahora súmale la recarga. ¡¡No mamen..!! Están pendejos, ¿Apoco nomás porque se les ocurrió? Mañana aparece una empresa y le dice al Gobernador: Vamos a cobrar 5 pesos a los que pasen por la Avenida Juárez, y los que no pasen les cobramos otros 5 pesos por no pasar ¡¡¡aaa chinga!!! Pos’ así es esto… lo gacho es que el Sr. Rodrigo Medina salió a decir que a nosotros, los ciudadanos de a pie nos conviene. O sea… ¿¿Si no te pago con tu pinche tarjeta me cobras más?? ¡Alguien que aclare esto por favor! Pon tú que llegas a Coopel y les dices: Quiero comprar unos sillones y una lavadora, traigo 20 mil pesos, pero no traigo la tarjeta. Crees que te digan: No señor si no trae su tarjeta no le vendemos, aquí no aceptamos dinero en efectivo, sólo la tarjeta. Así de estúpido es esto. El dinero es el dinero, mi dinero vale, vale más que un pedazo de plástico, es la forma universal natural de pagar y verdadera en todo el mundo, pero ahora resulta que el dinero no vale, ¡¡No mames!! Señor Gobernador, quiere decir que usted no nos puede proteger de tanto criminal, que Nuevo León le ha quedado inmensamente grande, ¿Pero si es capaz de apoyar a una empresa privada para que nos quiera quitar nuestro dinero?, Sr. Medina (Gobernador estatal como dijeron en la tele) siento que lo odio con todo el corazón. Quizás más yo, porque a lo largo de mi vida, he disfrutado tanto los viajes en camión, les he sacado provecho a tantas charlas con amigos, largos besos con novias y con amigas, millones de canciones en los audífonos, fotos en la cámara y en la memoria, música Colombiana en vivo, hasta platicas de testigos de Jehová me he chutado. Tantas anécdotas, boletos grandes por chicos, ferias de menos, historias, miradas, sueños guajiros a veces sentado a veces parado. Ha sido un placer enorme viajar en camión. Y ahora no sólo es caro viajar en el colectivo, por el costo del boleto, más bien parece que te cobran por el derecho a usar este medio. En otras palabras ya se privatizo. Valen madre. Así que ni modo, creo que está de más aclarar que yo no saco esa chingadera por nada del mundo, nel. Voy a ahorrar para comprarme un bochito, o un carrito de unos 4 mil pesos, chin..!! papá que vendió el Shadow. Es más prefiero pagar 50 pesos para un taxi, o caminar cuadras y cuadras, ojala que pudiera usar más el metro. Y por supuesto que pagaré los 10 pesotes ni pedo, pero yo no saco su tarjetita. Así que por mí la pueden ir haciendo bolita, y para que no les duela le doblan las esquinitas.


sábado, 9 de octubre de 2010

NO NOS DEBEMOS DE ACOSTUMBRAR.


Eran como las 2 de la madrugada, apenas empezaba a agarrar el sueño. No llegaba a mi inconsciente nada de provecho aún. De pronto se rompió el silencio, se oyeron balazos, una ráfaga de como 20 tiros. A esa hora no había nada en la calle, así que se escucho con toda claridad. No eran balazos de pistola, no era ese sonido seco, como golpe, fuerte, un trancazo en la pared, no era ese sonido de ¡punn¡… ¡punn! … Era más bien como un ¡piuuun, piuuun, piuuun!. Desperté de chingazo , sobresaltado. Lo primero que hice fue ver a mis hermanos, ellos estaban acostados en sus lugares. Yo modorro y apendejado pero más que todo asustado. No hayaba a quien preguntarle así que le pregunté a nadie: ¿qué fue eso?, ¿qué pedo?, ¿dónde fue eso? No quería despertarlos. Me acosté otra vez y como rezando decía: ¿Diosito qué fue eso?, ¿dónde fue?.... ¡No mames no mames!, ¡que chingaos es eso!. Se escucharon clarito todos los balazos, clarito, uno tras otro, como si hubiera sido afuera de mi casa. Entre toda la pendejez, no razonas. ¿Qué tal que es afuera? !Abajo están mis papás! no se sabe ni que pensar.
Es un sonido ajeno a nosotros, un sonido que creíamos sólo escucharíamos en en las películas, un tableteo que hace replantearnos toda nuestra realidad, como si rechinaran unos fierros apropósito para meternos miedo, un ruido macabro, fuerte, contundente, como si le crujieran los dientes al diablo, un chillido que entra por los oídos y se mete hasta el alma, por ese momento te roba el espíritu. Paso una hora y después de escuchar acelerones de camionetas, gritos y ruidos de carros me dormí.
La mañana de un día después siempre es pesada. La calle se siente espantada, la gente se nota seria, haciendo cada quien lo suyo, simulando, tratando de hacer que no pese en la cotidianidad eso que todos tenemos en mente. Pero acabamos por preguntaremos unos a otros: ¿Escuchaste los balazos de anoche? Luego el temor nos hace a todos coincidir en algo: quisiéramos quedarnos en nuestras casas, con nuestra familia, guardados para sentirnos un poco más seguros. Pero también sabemos que tenemos que hacer nuestras vidas, que hay que seguir adelante, hay que seguir caminando, respirando nuestra ciudad. Porque no hay que acostumbrarnos a esto, no hay que acostumbrarnos a los balazos, a las ráfagas de metralletas, a los granadazos. Mejor hay que pensar que esto va pasar, que pronto podremos salir otra vez tranquilos a la calle, que todo esto es una mala época que desafortunadamente nos toco vivir, porque en el momento que empecemos a acostumbrarnos va parecer que lo aceptamos y yo no quiero aceptar que esta es nuestra vida, que esta es nuestra ciudad, que así debemos vivir. Yo no quiero aceptarlo, yo quiero seguir caminado libre por el centro, viendo para todos lados, cruzar tranquilos las calles, comprando en los puestos, salir y tomar el camión en la esquina, yo quiero seguir viviendo.

viernes, 8 de octubre de 2010

NAN CARTOONS

2000: Vatillo medio ñoño, con pelo de chico magneto.

Versión normal

Versión comics.



El artista fue un vato de la facultad de Comunicación, que era mi asesor en los cursos de inducción, se llamaba Israel, no recuerdo y no sé más de él.


2005: El verdadero NAN



Lindo dibujito, creo que el más realista de todos, corrió a cargo de Alex, en aquel tiempo él era biselador en un taller, ahora creo que trabaja en una Óptica, muy chido el Alex y muy amable.


2007: Desaliñado con mis lentes chidos.


La artista fue Oggi Arriaga, ella era Diseñadora Senior en La Sociedad, cuando yo hacia mi treinee. Muy chida ella y gran diseñadora. Ahora tiene un estudio de diseño.


2008: Ya trabajando de Redactor.



El chido fue el Erick Castillo, diseñador Senior, ex compañero de cuando trabajaba en Grupo DBP, el Erick es muy chingón, yo digo que fácil puede ser Director de Arte. Mi más humilde opinión claro.


2009: Como que me veo medio setentero. (pero pura yeskaa!!)



Esta grandiosa obra fue creada por un artista internacional: Sergio Parreno. Serguiño, era Director de Arte en McCann Erickson Ecuador, ahí hice un trainee el año pasado. Ahora anda en Buenos Aires, en un curso de arte y redacción. Pinche Sergiño es conmadre el cabrón!!